La ansiedad es una lucha silenciosa. Ni receto ni reparto consejos, pero mi experiencia me dice que el arte puede ser un sustitutivo de las benzodiacepinas. El alivio puede llegar de formas inesperadas. En mi caso, en un espectáculo sensorial único e inolvidable de la talentosa Björk. Una balsa temporal que nos atrapó en luces, colores y proyecciones visuales que desafiaban a la imaginación. Y su voz tan única. Tan diferente que parece que no canta. Cada tema fue como un viaje a un mundo nuevo. Uno sorprendente. Me hizo sumergirme en el momento; sin preocupaciones ni ansiedades que me atormentaran.

*Este texto se escribió 15 meses antes de su publicación.
Aquella noche, y me imagino que en todas, la voz de la islandesa sonó como un instrumento de una versatilidad y emotividad incomparable. Parecía el concierto de un alien que venía en son de paz. El ambiente del Wizink Center (ahora Movistar Arena) de Madrid fue un lienzo en blanco donde la artista iba pintando paisajes sonoros con pinceladas de susurros etéreos, pero también aullidos apasionados. Fue como si cada nota que emanaba de su garganta surgiera de un reino mágico donde las emociones toman forma y las palabras se convierten en alquimia. Los correligionarios, o sectarios, que nos juntamos, vivimos momentos surrealistas y de una introspección que pocos profesionales de la psicología pueden garantizar por ochenta euros a la hora. Los temas, unos tras otro, y la instalación audiovisual parecían fragmentos de un sueño en constante transformación. Pero un sueño seguro, de los que tenemos claro que no acaban en pesadilla. Siniestro y bello al mismo tiempo. Para muestra, un ejemplo:
Ya sé que no soy el primero al que le pasa, pero en mi viaje personal hacia la sanación, experimenté el poder transformador de la música y el arte. El recital de Björk fue como una ceremonia chamánica sin necesidad de consumir setas o chupar sapos de colores. Más que un entretenimiento, fue una terapia para el alma. Encontrar alivio en medio de la ansiedad puede provenir de lugares inesperados y salí muy agradecido por esta experiencia que me recordó la importancia de cuidar de mi bienestar mental. Y con Cris, que me había regalado las entradas. Si estás pasando por momentos difíciles, te animo a buscar ese algo especial que pueda aliviarte, ya sea a través de la música, el arte o cualquier otra forma de expresión. La curación, o el alivio, puede estar más cerca de lo que piensas.
Björk es una de las protagonistas de un capítulo de Aislados, un libro que propone un viaje por 30 historias conectadas por la insularidad, la naturaleza, la alegría de vivir, los colores, la cultura, el arte y, sobre todo, las personas. Un caleidoscopio en el que conviven verdad y ficción con las islas Canarias como escenario excepcional.


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