El circo llegó a Tenerife con el Rey del Pop

Aquel 26 de septiembre de 1993, a las 22.15 horas, sonaron los primeros compases de Carmina Burana, la obra de Carl Orff que Jackson había elegido para iniciar la cuenta atrás de su espectáculo Dangerous Tour. Sin casi tiempo para pestañear, ni el griterío ni las pantallas de vídeo mentían: Michael Jackson estaba en Tenerife. Apareció con un gran salto desde debajo del escenario y una lluvia de polvo de fuegos artificiales fue el telón de fondo de un larguísimo desplante de más de un minuto (Aquí, lo mismo, pero en Bucharest. Espectacular). Estático durante más de un minuto, se quitó las gafas y comenzó a mover las caderas al ritmo eléctrico de Jam, la canción que abría su último disco.

Mucho de lo que aconteció durante aquellos días de circo está recogido en uno de los capítulos de Aislados, especialmente a través de unos de los grandes protagonistas anónimos de aquella ilusión que embriagó a la isla, Pepe Chiyah. Tanto si ya lo has leído o no, te dejamos una galería de aquellos días que inundaron de alegría, pero también de incredulidad, a todo un pueblo. Mención especial al trabajo del fotógrafo Nacho G. Oramas aquellos días.

📸 Fotos en blanco y negro de Nacho González Oramas

Michael Jackson es uno de los protagonistas de un capítulo de Aislados, un libro que propone un viaje por 30 historias conectadas por la insularidad, la naturaleza, la alegría de vivir, los colores, la cultura, el arte y, sobre todo, las personas. Un caleidoscopio en el que conviven verdad y ficción con las islas Canarias como escenario excepcional.

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